lunes, septiembre 11, 2006

Cooperantes

Una de las cosas que nos apetecia hacer aqui era ver las instalaciones que tienen las misioneras de la orden de Teresa de Calcuta. Fuimos inicialmente al edificio donde esta la casa donde viven y donde tambien se halla la tumba de la famosa misionera premio Nobel de la Paz.

En un limpio edificio claro con las ventanas marrones (colores que identifican a sus edificios aqui) nos recibio una simpatica monja que nos indico el camino hacia el lugar donde se hallan los restos y un pequeno museo con algunos de sus objetos personales. Tras verlo, nos indico donde estaban los distintos edificios que componen la obra de ellas en Calcuta. Muy cerca estaba el hospicio para ninos huerfanos, y junto al templo de Kali el lugar donde van las personas muy enfermas para morir en paz. Decidimos visitar ambos.

En el primero nos encontramos un edificio austero, muy bien organizado, y nos lo ensenaron explicandonos su estructura. En la primera planta estan los bebes que necesitan atencion ambulatoria, vienen para tratarse de alguna enfermedad pero no viven aqui. Nos llamo la atencion un nino que estaba gesticulando en una trona y nos dijeron que era ciego.

En el piso superior habia infinidad de camas alineadas, todas ocupadas por ninos con alguna clase de impedimento, fisico o siquico. Junto a varios de los ninos habia cooperantes dandoles de comer o hablando con ellos. Los cooperantes son gente que procede de multiples paises, aunque nos comentaron que de Espana viene una cantidad especialmente grande. Sencillamente uno llega aqui, se apunta para colaborar y le asignan un trabajo, asi de sencillo. Hay tanto que hacer que cualquier persona que desee cuidar a algun enfermo tiene trabajo asegurado.

En el edificio anexo estaban los ninos pendientes de ser adoptados. Una multitud de cunas con altos barrotes amarillos llenaba una habitacion, aunque los bebes y no tan bebes estaban jugando en una sala anexa que se veia a cierta distancia. Podiamos ver en la distancia a cooperantes jugando con los chavalines.

Segun saliamos del edificio, una familia de italianos recogian a la nina que habian adoptado y que despues de multiples tramites por fin se podian llevar a casa.

La otra visita que hicimos fue al edificio donde llevan a la gente que recogen moribunda en las calles. Al entrar pasamos directamente a la sala de los hombres, llena de camas ocupadas. Uno hombre junto a la puerta nos saludo con la mano desde su cama. Son pequenos camastros casi a ras de suelo. Todos los enfermos llevan un mismo pijama, y la estancia esta muy limpia. Despues pasamos a la sala donde estan las mujeres, y alli conocimos a Andrea, una maestra de Madrid que lleva varios meses trabajando en Calcuta y que piensa seguir colaborando en la zona de Camboya, por lo que le dimos informacion de primera mano sobre que hacer en esa zona. Nos conto como organizan el trabajo aqui, y las agotadoras jornadas que hacen.

Puede parecer un tanto tetrico visitar un lugar donde va la gente a morir. En realidad resulta muy reconfortante ver como en medio de una ciudad tan agobiante hay una forma digna de morir. Nos contaba Andrea que muchas de las personas que llegan aqui mueren incluso el mismo dia. Cuando experimentan cuidados, caricias y atenciones (oimos a uns cooperante cantarle a la persona a la que atendia), es como si se relajaran y se murieran en paz. No habia ambiente de dolor, sino de serenidad. Realmente es muy instructivo venis a un lugar como este y darse cuenta de que se puede hacer mucho en favor de los demas, como el sencillo acto de ofrecer carino a alguien que puede que muera.

Por la tarde estabamos esperando turno en un cibercafe junto a nuestro hotel y nos llamo la atencion un cartel escrito en perfecto castellano solicitando medicamentos. Al preguntar al chaval sobre este cartel nos dijo que esta zona de la calle es "little Spain" porque casi todos los espanoles que vienen a ayudar se alojan en esta zona. Nos dijo que le siguieramos, y a la espalda de su local se hallaba otro cibercafe que tenia los ordenadores parados por falta de conexion a Internet. Habia un pequeno grupo de cinco personas en el suelo resolviendo juegos de logica para pasar el rato mientras volvia la conexion. Resulto que el grupo era de espanoles y dos hindus, que nos saludaron muy amablemente y nos animaron a sentarnos y unirnos al juego. Tras un rato de conversacion nos fuimos presentando y asi fue como conocimos a Ane y Raj, ella espanola y el hindu, que estan proyectando montar un dispensario medico movil para atender a la gente de barrios perifericos. Tambien estaba Alvaro, que se volvia a Espana unos meses despues de haber trabajado aqui otros tantos, y asi poderse recuperar de la malaria que habia contraido recientemente. Volvimos a ver a Andrea, la chica que conocimos en el mortuorio, y estuvimos charlando hasta bien entrada la noche.

Nos resultaron muy interesantes los planes de Ane y Raj, pues para financiar el proyecto de dispensario medico, estan abriendo una tienda de artesania. De hecho la tienda es una pared lateral del cibercafe llena de telas y cuadernos de piel. Tambien proyectan formar una pequena escuela para ninos y un taller de costura para mujeres. Por lo que comenta Raj, la necesidad de estas instalaciones es tal, que no hay ningun inconveniente legal para montar ese tipo de servicios.

Hoy hemos vuelto al cibercafe para escribir esto y nos hemos vuelto a juntar con la mayoria de espanoles que hemos conocido: Alvaro y Andrea estan en uno de los ordenadores de enfrente, y Raj y Ane estan justo en un altillo encima de nosotros ordenando el material de su "tienda". Parece ser que esta tienda es el lugar de reunion de los espanoles en Calcuta, y hay que reconocer que es un sitio muy acogedor.


Gente que hemos conocido aqui

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